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Tratamiento para la Depresión

El Tratamiento Nutricional de la Depresión no es un Enfoque Alternativo

La ciencia de la nutrición, como tratamiento en el manejo de patologías, ha existido desde siempre, pues la función de los alimentos es reponer y reparar todo lo utilizado por nuestro organismo para el buen funcionamiento del mismo.

Desafortunadamente, toda esta práctica, ha sido sustituida por los fármacos que además de dar un alivio inmediato, ha resultado ser uno de los negocios más grandes. Pero por desgracia, los efectos colaterales que estos medicamentos pudieran provocar en cada paciente significan menos o nada contra los resultados de recuperación inmediata y las sustanciosas ganancias que estos generan.

Una de las pocas disciplinas médicas que incluye de manera fundamental, a la ciencia de la nutrición como parte integral  en el tratamiento del  paciente, es la psicología.

Es tal la importancia de los alimentos ingeridos y el modo en que son ingeridos, que son determinantes en el funcionamiento cerebral y en el funcionamiento de los neurotransmisores involucrados en los trastornos de depresión y comportamiento.

Está comprobado que una alimentación deficiente en cualquiera de sus aspectos de inocuidad, suficiencia, y balance, agrava la depresión en los pacientes que la padecen. Por el contrario, una alimentación integrada por nutrimentos como las vitaminas del complejo B y los aminoácidos precursores de los neurotransmisores, beneficia de manera contundente en la recuperación del paciente depresivo. Cada día hay más estudios donde se comprueba  que alimentos en específico, contribuyen a un aumento en el rendimiento cerebral.

Dada la naturaleza de los alimentos que benefician en el buen funcionamiento del cerebro, es necesario el diseño, planificación y control de un tratamiento nutriológico, pues de lo contrario, el consumo descontrolado de ciertos alimentos, más que beneficiar, pudieran llegar a perjudicar, provocando obesidad, estreñimiento, o alteraciones en el estado de ánimo, por nombrar algunas.

Existen 3 principales neurotransmisores químicos en el cerebro que ayudan a enviar los mensajes de una célula a otra y cuyos niveles están estrechamente relacionados con los alimentos que ingerimos. La dopamina y la noradrenalina que se encargan de alertar y nos ayudan a pensar con mayor rapidez, aumentando la motivación, la agudeza mental y la productividad. Y Por otro lado, la serotonina, que produce un estado de relajación, con menos ansiedad y estrés pero con una condición de euforia. Es interesante saber que uno de los nutrimentos que contribuye a mantener los niveles de serotonina es el triptofano, un animoácido contenido en los huevos la leche y los cereales integrales.

Se presume que alimentos tales como los aceites de pescado o los pescados azules, (con alto contenido de omega-3), disminuyen  síntomas tales como ansiedad, trastornos del sueño, sentimiento inexplicable de tristeza, entre otros, en un porcentaje considerable.

Con esto concluimos que una dieta inteligente y científica evita la manifestación y favorece la recuperación del paciente con depresión.